¿Merece la pena un hosting SSD?

¿Merece la pena contratar un hosting SSD? En nuestra opinión, sí, pero con condicionantes. Hay otros factores tan importantes o más, como la fiabilidad del proveedor de hosting, la calidad de su atención al cliente y algunos otros factores que merecen tu atención.

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Cada vez más son los proveedores de hosting que presentan planes con los discos SSD como la característica estrella. A pesar de que su capacidad sigue siendo inferior por regla general a la de los discos convencionales, su fiabilidad y muy especialmente su velocidad, están terminando por imponerse en un mercado altamente competitivo en el que si no te actualizas, desapareces.

Ventajas de un hosting SSD

No todos los proveedores de hosting web tienen planes con discos SSD en su oferta, especialmente si hablamos de los más económicos. Aunque depende del proveedor, muchos siguen optando por los discos mecánicos tradicionales, y aunque la tendencia es la de adoptar los SSD, lo cierto es que aún quedan algunos proveedores que se resisten a dar el paso.

Las ventajas de un hosting SSD son claras. Los discos SSD son mucho mas rápidos y con ello mejora la velocidad de carga de las páginas. Tampoco es una diferencia extrema, ya que influye más en nuestra opinión la carga de trabajo de la máquina en la que está alojada nuestra página y su capacidad de proceso. El disco SSD es un elemento más que influye, pero no el único.

Otra ventaja de los discos SSD es la fiabilidad. Al carecer de partes mecánicas, se calientan menos y son menos susceptibles a averías, lo cual es otro motivo de tranquilidad para los usuarios.

Cualquiera que haya probado un SSD en su ordenador doméstico habrá podido comprobar la tremenda diferencia de velocidad entre un disco mecánico y un SSD. En un hosting es algo similar, y por tanto recomendable disponer de ellos si se presenta la ocasión.

¿Es un factor decisivo a la hora de contratar hosting?

Creemos que no. A pesar de ser importante, creemos que cuenta más la calidad del servicio técnico, el uptime y que no haya overselling, especialmente en las máquinas compartidas. Luego las características puntuales como el límite de dominios, de espacio de almacenamiento y de transferencia de datos también son importantes y a pesar de que como hemos dicho en numerosas ocasiones, el término “ilimitado” no es del todo cierto.

A nivel de hosting compartido, disponer de un SSD está bien, pero no es algo por lo que descartaríamos a un proveedor de hosting.

En máquinas VPS y servidores dedicados creemos que sí que cobra más importancia, puesto que son máquinas destinadas a ofrecer el máximo rendimiento y a trabajar con cargas de trabajo elevadas y ahí sí puede suponer una diferencia, aunque también depende del tipo de uso que vayamos a darle.

Los SSD tienen capacidades mucho menores que las de los discos mecánicos tradicionales y si vamos a hacer uso de enormes cantidades de espacio no son aún la mejor opción y un RAID de discos mecánicos nos dará un rendimiento aceptable.

En cualquier otro escenario, tener discos SSD es una apuesta segura y altamente recomendable en cualquier plan de hosting, siempre que el precio sea justo.

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